- Siendo uno de los primeros negocios en Morelia; cien años después el local de don Brígido es uno de los últimos lugares que mantiene vigente el oficio más antiguo, el de arreglar máquinas de escribir.
Comenzado a la edad de 14 años, don Brigido Becerrillo originario de Ario de Rosales, se colocó junto a su tío Salvador como uno de los primeros en dar arranque a la composición de maquinas de escribir en la ciudad de Morelia.
“Con mi tío Salvador, el hermano de mi papá se vinieron de Ario (…) mi tío Salvador se vino para acá y conoció a uno que vendìa máquinas y como se descompuso una ya la compuso y ya después él se fue arreglando máquinas Oliver y yo me quedé con él en el taller“
Y es que de pasar a ser un niño cantor, su vida dio un giro de 180 grados, pues al llegar a la ciudad de Morelia para pertenecer al grupo de niños cantores al ser rechazado por su cambio de voz, el señor Brigido mantuvo junto a su tío uno de los oficios más antiguos que hasta la fecha se mantiene vigente en la ciudad de Morelia.
“Yo me vine por accidente, yo era cantor en Ario y cuando los niños cantores se hicieron (…) y ya allà me dijeron que si no me dejaban venir aquí a Morelia y yo cantaba en el pueblo (…)entonces cuando yo llegué aquí, mi tío Salvador arreglaba maquinas y cuando lleguè aquí me dijeron que ya no servía para cantar, me dijeron que estaba cambiando de voz (…) y ya aquí me quedé el año en el taller.”
Ahora, casi cien años después desde que su tío inició este proyecto, a sus 91 años de edad el negocio del señor Brígido es mantenido por sus dos hijos, que con el conocimiento que este les ha transmitido han logrado permanecer en la ciudad de Morelia.
Pese a los nuevos avances tecnológicos, el señor Brigido asegura que esto no le ha quitado el trabajo, ya que hay quienes siguen valorando las máquinas de escribir, recuperando la utilidad de cada una de estas; así tan sólo este negocio junto con otros 2 son los que han prevalecido en el paso de tiempo, dando vigencia a tan antiguo oficio en la ciudad de Morelia.
