Una razón más para luchar contra el cambio climático
Otra de las consecuencias que se agregan a la larga lista ya existente en el tema del terrible cambio climático al que nos hemos enfrentado, es que el aumento de CO2 en la atmósfera por arriba de 540-960 partes por millón (ppm), podría convertirnos en personas obesas. Considerando que estamos alrededor de las 400 ppm, es algo por lo que tendríamos que preocuparnos sin andar con rodeos.
La información fue revelada por un estudio que realizó el Programa de Investigación sobre Cambio Global de los Estados Unidos que la NASA bajó a la Tierra y especifican:
“El aumento de CO2 alteraría las proporciones de macronutrientes en cualquier cultivo: incrementarían los carbohidratos (almidones y azúcares) y al mismo tiempo reduciendo el contenido de proteínas. Podría tener efectos perjudiciales para la salud en el metabolismo humano y la masa corporal”.
No es un escenario muy alocado dadas las circunstancias que hemos propiciado nosotros mismos al no luchar para que el cambio climático se detenga. Así que, de seguir así, para el año 2100 el mundo estaría lleno de personas con sobrepeso y obesidad que tendrían dietas con excesivo consumo de calorías y carbohidratos, así como deficiencias en cuanto a vitaminas y minerales que son esenciales para los seres humanos.
“El valor nutricional de cultivos importantes como el trigo y el arroz podría decrecer a causa del constante incremento en los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera que reducen las concentraciones de proteínas y de minerales esenciales en la mayoría de las especies de plantas”.
Se daría el fenómeno conocido como “hambruna silenciosa”, que hace énfasis en la calidad de la comida y no en la cantidad que ingieres. Esto lo muestra el estudio al explicar que, “el incremento de los niveles de CO2 hará disminuir, con toda probabilidad en la mayoría de las plantas, sus concentraciones de micro y macronutrientes como la vitamina A, el hierro, el yodo, el zinc, el calcio, el magnesio, el cobre, el sulfuro, el fósforo, el cobre y el nitrógeno.”
Fuente: PlayGround
