El plan original de FIFA era anunciar al ganador de la sede de la Copa del Mundo 2026 en mayo del 2020. Por lo menos eso se mencionó en el 2016, donde se estableció que este proceso tendría cuatro etapas: la primera, de consulta de posibles sedes que terminarían en mayo del 2017, la segunda etapa seria la preparación de candidaturas que tendría que finalizar en diciembre del 2018, la tercera etapa, la evaluación entre enero y febrero del 2020 que concluiría con la cuarta etapa y el anuncio del ganador en el mismo año.
Sin embargo por conflictos entre los países árabes este proceso se adelantaría. El anuncio del registro oficial como candidatos a la sede que hizo la gran economía de Estados Unidos, junto a Canadá y México, hizo que muchos países ni si quiera se postularán.
Si bien el anuncio de la sede del 2026 como contemplaba la FIFA tiene razones de mucho peso, que pasan por lo político y económico. Hay un problema que está sucediendo en Qatar desde a mediados del año, donde cuatro países vecinos: Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Bahréin y Egipto, rompieron relaciones diplomáticas, cerrando sus fronteras terrestres, marítimas y aéreas.
El principal motivo de la ruptura de estos cuatro vecinos, es que acusan a Qatar de respaldar a grupos terroristas como el Estado Islámico.
A solo 5 años del evento, solo hay un estadio concluido. El dinero sobra en este país, pero abundan los problemas. Hay un riesgo de largo plazo. La FIFA ha evitado hacer un anuncio oficial al respecto.
Los conflictos árabes no se han caracterizado por ser cortos, al contrario, suelen agudizarse con el tiempo y estamos en condiciones de que ya existe un plan ‘B’ de emergencia por si las cosas no salen bien en el golfo pérsico.
Si el plan ‘B’ de la FIFA es hacer un intercambio. Mantener la sede de Qatar, pero cambiándola para el 2026 dándole más tiempo de resolver su conflicto político y adelantar a Estados Unidos-Canadá-México la sede solicitada para el 2022.
Fuente: RÉCORD
