El guardameta argentino, Óscar Ustari revivió ante el Tigres uno de sus peores momentos de su carrera futbolística. Tendido en el pasto y envuelto en tristeza, una imagen que se pudo ver del portero argentino después de haberse roto el ligamento, esto le paso anteriormente en dos ocasiones. Le sucedió en 2008 y le volvió a pasar en 2011, dos momentos fatales para Óscar Ustari.
En 2008, el portero argentino se preparaba para vivir uno de los capítulos más especiales para un futbolista pero todo se vino abajo. En los Juegos Olímpicos de Pekín tuvo su primera lesión de gravedad en la rodilla. Su equipo consiguió la medalla de oro, pero él se perdió el partido y los siete primeros meses con el Getafe.
La historia se repitió tres años después y de nuevo de una forma atroz. Óscar Ustari había tomado su mejor nivel futbolístico, fue titular en el Getafe en la final de la temporada, pero en el verano de 2011 se fracturó el ligamento cruzado de su rodilla izquierda en un entrenamiento con la Selección de Argentina.
En esta ocasión Ustari estaba jugando con el Atlas, en el minuto 84 el portero despejó la pelota y cayó al césped adolorido. Cuando se miró la pierna empezó a llorar, la rodilla había salido de su lugar, el cuerpo médico tardó en reaccionar ante los gritos de frustración del argentino.
Fuente: Marca
