Una práctica que ha estado arraigada desde hace varios años, se sigue realizando en Morelia, se trata de la renta de sillas para los desfiles, con precios desde los $50 hasta los $120 pesos.
Una persona llega y se puede instalar en cualquier espacio, pero, si quieren un lugar privilegiado, algunos con sombra y otros no, ahí tendrá que pagar.
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Esta actividad al final alentada por los morelianos y asistentes que pagan con hasta dos semanas de anticipación, no es bien vista por el ayuntamiento de Morelia, quien a través de su secretario Yankel Benítez, envió un mensaje a los que se dedican a esta práctica, dando a conocer que no está permitido, apartar y vender un lugar que al final pertenece a la misma vía pública.
Hay opiniones divididas, pero al final, las personas seguirán haciendo “su agosto”, al generar ganancias de mínimo 2 mil pesos, si es que cuentan con un padrón de al menos 20 sillas, 30 o hasta 50.
