Verónica Villaseñor, aseguró que aún no ha recibido el acompañamiento ni la protección que solicitó a las autoridades desde hace meses.
Luego de que por fin se dictara la pena en contra de Diego Urik por el feminicidio de la joven maestra, Jessica González Villaseñor, y de una lucha incansable, la familia de la víctima aseguró que el miedo ya lo han perdido.
Pues tras se cuestionados sobre si no “temen”, que pueda existir alguna represalia en su contra por la pena máxima que le fue otorgada a Urik, Verónica comentó ante los medios de comunicación, que eso hace mucho que se les fue, porque el daño ya está hecho.
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“Ya no tenemos miedo, qué más daño nos puede causar, ya así como hemos estado luchando en cada audiencia, esas fuerzas las tengo que hacer valer por mis hijos”.
De igual forma, comentó que tanto ella como su familia aún siguen sin protección, petición que había realizado ante el juez Ariel Montoya tras los diversos actos de acoso, agresión, amenazas y burlas por parte de la familia del feminicida.
Es de señalar, que durante el mes de enero la autoridad estatal dio a conocer que la seguridad para la familia González Villaseñor estaba garantizada, incluso la Comisión Estatal de los Derechos Humanos comenzó una carpeta ante las denuncias realizadas por parte de la señora Verónica.
