Según datos proporcionados por la Secretaría del Medio Ambiente (SecMa) estima un aproximado de entre 30 mil y 100 mil hectáreas irregulares para la producción de aguacate, aunque no hay un dato exacto.
Para su identificación, la SecMa se encuentra levantando un padrón con imágenes satelitales de 1997 a 2011 para identificar los bosques talados para convertirlos en huertas.
Con dicha identificación, las huertas de aguacate no podrían certificarse para la producción y exportación del fruto, de la misma manera que ocurre con las que buscan el cambio de uso de suelo.
Hace unos días el Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, comentó que si bien son más las huertas de aguacate que cumplen con la normativa que marca el TMEC para la exportación de aguacate.
“Esto es de atención urgente, prioritaria, no es cualquier cosa, es un tema de muchísima responsabilidad y la tenemos que asumir todos, gobierno federal, gobierno del estado, productores, toda la cadena productiva debe estar atenta al respecto de este tema”, declaró en entrevista.
La Secretaría del Medio Ambiente en el estado reconoce un total de 180 mil hectáreas establecidas de manera legal para este cultivo, certificadas para la exportación al extranjero.
El impacto ambiental es devastador, tan solo en la región oriente del estado, ha sido en gran medida por plantaciones de aguacate. De tal manera que cada planta consume en promedio 400 litros de agua por riego. Esto repercute de manera considerable en los yacimientos, por lo que hay un déficit del vital líquido.
Se considera que una hectárea del fruto tiene un promedio de 100 árboles, en una plantación de 10 por 10, lo que equivale a 40 mil litros de agua por hectárea, por cada riego.
En esta región hay más de mil hectáreas de aguacate, que por riego consumen 40 millones de litros de agua, lo que equivale a 2 millones de garrafones de agua de 20 litros. Esa es la magnitud del déficit de agua que comenzamos a tener en Michoacán.
Las autoridades han minimizado el grave daño que se está generando y que se incrementará en los siguientes diez años.
Ni modo, ya los mordió la viborita feliz.
