Con velas para iluminar su camino, y decenas de flores para que regresen a su hogar; cientos de michoacanos esperaron con ansias la noche de muertos para reunirse con aquellos que se adelantaron en el camino.
Como cada primero y dos de noviembre, el olor a cempasúchil comenzó a hacerse presente en los panteones del estado de Michoacán, sobre todo en aquellos ubicados en la zona Lacustre, donde decenas de familias dieron inicio a la decoración de tumbas para recibir a sus seres queridos.
Pese a los años que pasen, el amor de las familias se mantiene vivo cada día, tal como el caso de Mar Itzel, quien desde hace 12 años sigue colocando su ofrenda en el panteón de Tzurumutaro, comenzado desde el 31 de octubre con los arreglos, para recibir con cariño su papá.
“Nosotros tenemos aproximadamente doce años que venimos a poner ofrenda a mi papá(…) para nosotros es importante porque es un momento en el que poder convivir con nuestra familia para todos mi hermanos, mi mamá, es una fecha de gran valor sentimental porque creo que es un momento donde toda la energía y todo el ambiente favorece que sintamos una conexión”
Y es que más que una tradición que llama a turistas de todo el mundo, el día de muertos tiene un valor familiar y de amor para muchos, que sin importar la edad asisten cada mes de noviembre para recordarle a sus difuntos que no han sido olvidados, así como doña Petra Silva, quien a sus 82 años de edad, aún recuerda a sus padres, quienes le dieron la vida.
“Estamos celebrando hoy que es día de finados, estamos celebrando a mi mamá y a mi papá y a familiares que aquí tengo un padrino de bautismo, es mi papá y ellos nos amaban también mucho y nosotros también (…) y ahora como es el día de finados tenemos que venir mientras que dios nos de licencia aquí estaremos, todos nos unimos a celebrar”
En medio de la nostalgia que señala a los que partieron antes de tiempo, la alegría nace en los ojos de las madres que han perdido a sus hijos; en palabras de la señora Inés quien sepultó a aquel ser que trajo al mundo, el día de animas sirve para sentirse cerca de su amor y compañía, teniendo fe de seguir asistiendo durante más años para que su familia sienta el amor incluso en el más allá.
“Me siento triste pero también alegre, porque como son mis familiares estoy a gusto que estoy con ellos todavía como si ellos estuvieran aquí conmigo, hace poquito que me falleció un hijo y ahorita también le vaya a arreglar a él; falleció el 18 de marzo (…) me siento alegre al saber que estoy con ellos todavía, primeramente Dios que me de licencia y siga viviendo más para otro día venir a verlo otra vez y estar con mi familia”
Así con tumbas llenas de pétalos, veladoras para dar luz en el camino de los difuntos, entre juegos, comidas y a la luz de la luna; los michoacanos recordaron con amor a todas aquellas almas que regresan a su hogar.


