En 48 horas puedes hacer muchas cosas, puedes obtener una respuesta a alguna
queja, también puede ser el tiempo que tarde el marinado de una buena carne o, en
esas 48 horas quizá podrías conocer un nuevo sitio.
48 horas son dos días, es decir, un fin de semana completo y una forma más efectiva
de aprovechar este tiempo no es en cama, sino descansando en alguno de los hoteles
en Querétaro.
Este tiempo es más que suficiente para conocer algunos de los sitios más
representativos de Querétaro, aprender algo nuevo y comer cosas deliciosas.
Viaja en Globo
Lo primero para exprimir al máximo ese tiempo es ver toda la ciudad y hacer esto a
pie o en auto podría ser extremadamente tedioso y cansado.
En este caso, la mejor opción es ver la ciudad desde las aturas y puedes hacer
precisamente esto en un globo aerostático.
Tequisquiapan es el lugar donde podrás realizar un vuelo de este tipo, siempre
asistido por personal capacitado, el vuelo dura aproximadamente una hora.
En algunos casos puedes tener acceso a un desayuno, así como a una copa de cortesía
durante el vuelo, sin embargo, lo mejor de volar en esta zona es que puedes admirar
los viñedos de Tequisquiapan y también tener una vista inigualable de Peña de Bernal.
Peña de Bernal
Este es otro lugar que no puedes perderte en tu visita express a Querétaro, de hecho,
se podría decir que es una de las paradas obligadas para cualquier turista.
El pueblo mágico de Bernal tiene todas las características que podrías esperar de un
sitio así: plaza pública, iglesias, construcciones coloniales, mercados tradicionales,
restaurantes con deliciosos platillos típicos, venta de artesanías y un enorme monolito
de millones de años de existencia.
Quizá la última parte no es algo que encontrarás con facilidad en cualquier pueblo
mágico, o de hecho en México, pues Peña de Bernal es el tercer monolito más grande
de todo el mundo.
Un monolito es básicamente una gran cantidad de magma que ha pasado al estado de
solidificación, la piedra volcánica es una de las más fuertes que existen.
Hace más de 10 millones de años en este lugar existía un enorme volcán que fue poco
a poco muriendo, la lava de su interior se enfrió y solidificó, después, la tierra de su
alrededor cedió y dejó al descubierto la piedra volcánica.
Gracias a su origen, es común que durante los solsticios de invierno o primavera los
turistas acudan a recargarse de energía, sin embargo, puedes visitarlo en cualquier
época del año y alojarte en alguno de los hoteles de Querétaro.
Disfruta de los platillos típicos de Querétaro
Sin duda, cada Estado tiene sus propios platillos emblemáticos y Querétaro no es la
excepción, desde carnes de primera hasta los mejores dulces típicos.
A pocos km de la ciudad de Querétaro se encuentra la Hacienda Lagunillas,
específicamente en el municipio de Huimilpan, aquí podrás disfrutar de cortes de
carne elaborados al momento y también de un buen vino, ya que cuentan su propio
viñedo.
Si, por el contrario, prefieres algo de mariscos, una de las mejores opciones es el
restaurante Santo Mar que cuenta con un variado menú, así como opciones para
vegetarianos o alérgicos al gluten.
¡Imagina terminar tu visita de un fin de semana en un museo en el que además puedas
comer dulces!
El Museo de Dulces Bernal existe desde 1961 y es la mejor forma de conocer sobre la
forma de elaboración de los dulces típicos de Querétaro, la influencia que las culturas
prehispánicas le imprimieron, así como la presencia de la colonia.
Como ves, planeando bien tu viaje, 48 horas son más que suficientes, especialmente en
un lugar tan interesante y dinámico como Querétaro.
