Que te jalen los pies mientras duermes, podría ser señal de dinero, ¿será?

-

Aunque muchas personas en algún momento de sus vidas lo han experimentado, o lo han asociado con seres fantasmales, el jalón de pies también tiene su leyenda en Michoacán.

Hoy nos trasladamos hasta la localidad de Huetamo de Núñez, la cual cuenta con una gran riqueza dentro de la cultura popular, de la cual se derivan muchas de las leyendas de Michoacán.

La historia que hoy te compartimos, habla de los hechos que le ocurrieron a uno de los habitantes de Huetamo, un joven de 15 años de edad llamado Esteban, quien vivía con su madre y sus hermanos, y era conocido en el pueblo por ser muy bondadoso.

Cuenta la leyenda que una noche, el joven se encontraba dormido en su cama, cuando de repente sintió que le daban un jalón en los pies. Al percatarse de que no había nadie en los alrededores de su cama, comenzó a atemorizarse, aunque pudo volver a conciliar el sueño.

A la siguiente noche, Esteban volvió a sentir que le jalaron los pies, pero, al igual que la primera vez, no vio a nadie.

Este hecho continuó pasando por varias noches seguidas, por lo que decidió contarle lo que le estaba pasando a sus hermanos, quienes le sugirieron que se cambiara de habitación. El joven hizo caso a lo que sus hermanos le recomendaron, pero la situación del jalón de pies no se detuvo con el cambio de habitación.

Preso por la angustia, Esteban decidió contarle lo que le estaba pasando a su mamá, además de pedirle que lo llevara con un cura para que lo orientara al respecto. Sin embargo, la madre no accedió pues no era católica y más bien creía era en la hechicería y en la magia negra. Por varios años el muchacho padeció la extraña situación, sin hacer nada al respecto.

Fue solo después de la muerte de su madre cuando Esteban recurrió al sacerdote del pueblo. Después de escucharlo, el cura le dijo que cuando le volviera a ocurrir, debía preguntar por qué le jalaban los pies, sin mostrar temor alguno.

Esa misma noche, Esteban volvió a sentir el jalón de pies e hizo lo que le recomendó el sacerdote, y preguntó el porqué. En ese momento una criatura le respondió que le diera un pañuelo rojo y cuando viera donde había caído, en ese sitio debía excavar, pues allí se encontraba una gran fortuna que sería de él si lograba la hazaña.

Al día siguiente, Esteban comenzó a buscar el pañuelo por los alrededores de la casa hasta que lo consiguió y se puso a excavar preso de la emoción, logrando efectivamente dar con el paradero del dinero.

También te puede interesar: ¡Única en Michoacán ! ¿Ya sabes dónde están las réplicas de ‘La Niña’, ‘La Pinta’, y ‘La Santa María’?

Con ese dinero esperaba realizar muchos proyectos, los cuales no pudo llevar a cabo debido a que, producto de su preocupación por los jalones de pies, su salud había desmejorado enormemente.
A los pocos días, Esteban murió sin poder disfrutar del dinero que había conseguido, heredándoselo a sus hermanos quienes pudieron tener una vida desahogada económicamente. De esta historia es que tomó vigencia el dicho de que: “Nadie conoce para quién trabaja”, quedando a su vez registrada en estas Leyendas de Michoacán.

Síguenos en Google News para mantenerte informado: CB Televisión

ÚLTIMAS NOTICIAS