A partir de hoy, el Instituto Nacional Electoral (INE) comenzará a verificar nueve millones de rúbricas para la revocación de mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador para descartar firmas de muertos, personas en prisión, credenciales vencidas o duplicados, para poder llegar a 2.7 millones válidas.

Ayer se venció el plazo que impuso el INE para que hasta el último minuto del 25 de diciembre se pudieran entregar los apoyos de la ciudadanía para lograr que el próximo año, las y los mexicanos definan si López Obrador puede concluir su sexenio o, por primera vez en la historia, un presidente de la República deberá renunciar a la mitad de su gobierno por pérdida de confianza.

El calendario del INE indica que a partir de este domingo 26 de diciembre, deberá comenzar el proceso de verificación y digitalización de firmas entregadas en formatos impresos que, de manera preliminar, serían al menos nueve millones de rúbricas, por lo que la autoridad electoral comenzó la apertura de más de mil cajas el pasado lunes, y hasta este momento, sólo se tiene el registro de los apoyos digitales.

La consejera Claudia Zavala explicó en entrevista con MILENIO que el proceso es más lento porque se trata de un trabajo minucioso que implica varias etapas.

“Empieza un equipo a revisar que sea el formato original, que lleve la credencial de elector, que cuente con los datos que se pidieron, si reúne esos requisitos pasa al segundo equipo que es de captura y ya lo va a estar capturando para poder verificarlo después con el padrón y cuando se hace el cruce de ese padrón que se capturó, ahí arroja si hay alguna inconsistencia.

Las inconsistencias implican, primero, que los datos del formato físico no sean correctos o falte algún elemento, como copia de credencial de elector, nombre o clave de la persona que entregó su apoyo. Una vez con los datos correctos, las irregularidades que se pueden detectar es que la credencial esté vencida o que ya esté dada de baja en el padrón; esto podría ser porque la persona perdió sus derechos político-electorales, porque se encuentre en prisión con sentencia firme por haber cometido algún delito o porque quien presuntamente firmó en realidad ya falleció.

“Nosotros somos muy cautos en este procedimiento porque los representantes de los promoventes están ahí y cuando se abre una caja están ellos, está la Oficialía y se empiezan a contar, y que cumplan con los requisitos. Obviamente, algunas no pasarán los requisitos y tendrán que ser excluidas.

Fuente: Tiempo Digital