El actor Sebastián Boscán, recordado por su papel de Leandro Santos en Pasión de Gavilanes murió a los 41 años en Medellín, Colombia. Sufría un cáncer de estómago.
Para el artista, de larga trayectoria, fue el papel que lo hizo popular más que otros, pero a la vez trajo un encasillamiento que el actor mencionaba en varias entrevistas.
Sin embargo, logró la admiración del público en papeles posteriores como el de Gabriel Ávila, un papel protagónico cargado de contenido dramático que relata el drama de un secuestrado, en El estilista.
Boscán, cuya muerte se anunció este lunes, tenía 41 años y una de sus apariciones más recientes las hizo en La nieta elegida.
El actor, nacido el 4 de marzo de 1980 como Leonardo Zapata -Sebastián Boscán era su nombre artístico-, también actuó en la serie El General Naranjo, en la que hizo el papel de el coronel Bastidas y en Escobar El Patrón del Mal, hizo el papel de una de las víctimas del avión de Avianca.
Cuando Leandro Santos llegó a cambiarle la vida en Pasión de Gavilanes, Boscán trabajaba a la par en El auténtico Rodrigo Leal. Pero el personaje de Leandro creció tanto que tocó reducir su participación en la otra producción.
En su perfil de Instagram, el actor se definía como “papá de Lorenzo, ciudadano del mundo, actor de teatro, cine y televisión, amante del vino y la buena cocina”.
Fuente: Clarín

