Dicen las malas lenguas que este viernes 26 de noviembre el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, volvió a hacer referencia a su rival Silvano Aureoles Conejo pero no queda más que en palabras y más palabras porque no se ha presentado una sola denuncia formal de ninguna persona en contra del ex gobernador de Michoacán.
Y es que en el caso de la denuncia de malversación de recursos públicos contra Silvano Aureoles Conejo, por más de cinco mil millones de pesos, en Irapuato AMLO dijo “nosotros no estamos promoviendo ninguna investigación, eso lo está haciendo el gobierno del estado, y eso está bien, y recomiendo que lo hagan los gobiernos de los estados”.
López Obrador se refirió al compromiso inicial de su gobierno, por no perseguir a opositores, “no se puede utilizar el gobierno para venganzas políticas.”
No obstante, recomendó a los gobernadores entrantes, “no encubrir y que con pruebas se presenten denuncias ante la autoridad competente, la fiscalía estatal y la federal, porque ambas son autónomas”.
Del tema dijo “Que ellos resuelvan, y no se estigmatice a nadie, que no haya linchamientos políticos. Que se presenten pruebas, que se sostengan las denuncias”, porque si hay encubrimiento “va a pasar el tiempo y esos desfalcos se van a reflejar en que no va haber presupuesto, ni para pagar la nómina de los trabajadores.”
Queda claro que en el tema de Michoacán el ex gobernador duerme con total tranquilidad, ya que no se ha presentado ni una sola denuncia contra Silvano o alguno de sus colaboradores cercanos de su sexenio, es más hasta miembros de su gabinete tan cuestionado por AMLO y sus fanáticos ahora hasta forman parte de Morena como es el caso de Giuliana Bugarini, quien pasó de ser secretaria de los jóvenes en el gobierno silvanista a dirigente estatal de Morena, algo que los morenistas no soñaron ni un sus peores pesadillas.
Total que mientras son peras o manzanas, se dice que tanto le preocupa a Silvano lo que diga o haga su archirrival AMLO que comentan que lo han visto paseándose a todo lujo en varios sitios del mundo.
Ni modo ya los mordió la viborita feliz.
