Integrantes de Pueblos Unidos, en Michoacán, condicionaron deponer la armas a cambio de que el gobierno local garantice su seguridad, y para ello exigieron que se coloquen puntos de revisión de la Guardia Nacional en la zona, para impedir el paso de integrantes del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de “Los Viagras”.
Aseguraron que no se armaron “por gusto” sino por necesidad, ya que “las autoridades habían sido rebasadas”.
Ayer, dejaron por unas horas las armas y las 52 barricadas de los municipios Salvador Escalante, Nuevo Urecho y Teretan, para reunirse en la plaza principal del municipio de Ario de Rósales y responder desde ahí a Israel Patrón, secretario de Seguridad Pública del estado, quien el martes el pasado los amenazó con desarmarlos.
“Con todo respeto para nuestro gobierno, que hagan la chamba ellos y nosotros dejamos nuestras armas, y nosotros nos vamos a trabajar a nuestras tierras que es lo que nosotros sabemos hacer”, dijo uno de los comandantes.
El martes, el secretario de Seguridad Pública de Michoacán dio a conocer que desarmarán a los grupos denominados “Pueblos Unidos”, que surgieron en los últimos meses en cuatro municipios de la entidad: Salvador Escalante, Ario de Rosales, Nuevo Urecho y Taretan.
Fuente: Milenio

