Después de estar al borde de la extinción por la caza indiscriminada de las ballenas polares, por primera vez en 40 años se avistó su regreso por los polos.
Sólo en la Antártida, durante 70 años se terminó con la vida de un millón 300 mil ballenas. Aunado a la cosecha industrial, la población de esta especie se mermó hasta llevarlas cerca de la extinción.
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Hoy, tras terminada la caza comercial de estos gigantes marinos, por primera vez regresan a su hábitat en el Océano Austral.
Este retorno pareciera indicar que, tras años de explotación y maltrato humano, las ballenas azules finalmente se están recuperando.
Con información de National Geographic
