El PRD Michoacán más dividido que nunca
Dicen las malas lenguas que en el PRD Michoacán ni seguros están de conservar el registro como Partido Político y ya sus eternos candidatos se andan peleando por ver quién será su aspirante al Gobierno de Michoacán.
Hace unas cuantas horas el polémico Antonio Soto Sánchez, quien es uno de los pocos fundadores del partido que le quedan al PRD, hizo fuertes críticas a dos personajes que se mencionan como posibles suspirantes, los dos hombres cercanos a Silvano, uno su hermano y el otro su secretario de gobierno.
Ni el secretario de gobierno, Carlos Herrera Tello, ni el senador de la República, Antonio García Conejo, son “figurones” para contender por la gubernatura de Michoacán abanderados por el PRD, dijo sin miedo Antonio Soto, quien los acabó con esta declaración
El ex dirigente estatal, ex diputado local, ex diputado federal y ex senador, dijo que él tiene más experiencia política que Carlos Herrera Tello y que Antonio García Conejo juntos.
Dijo que él ve como el hermano del gobernador y el presidente municipal con licencia de Zitácuaro ya comenzaron a intentar posicionarse entre la militancia del PRD como posibles candidatos.
Pero Soto Sánchez no solo hizo fuertes críticas en contra de sus posibles rivales, ya que también se dirigió a su dirigente estatal, Juan Bernardo Corona Martínez, a quien exhortó a que se ponga a trabajar en favor del partido, al considerar que el PRD no debe de ser una agencia de colocación de candidatos sino un verdadero partido político.
Fiel de hacer pedazos a quien se le ponga en frente, le recordó a Juan Bernardo Corona, el líder de su partido, el pésimo trabajo que ha hecho al frente del partido ya que en por lo menos 30 municipios michoacanos no existen Comités del Partido, cifra que demuestra que el partido va a la baja en Michoacán. Soto Sánchez se le fue a la yugular pues comentó, no se han logrado juntar a un mínimo de 500 militantes algo que Corona Martínez había dicho que sería su meta.
Con este triste escenario el PRD intentará algo que para todos luce como imposible y que es conservar su registro como Partido Político. No tienen ni cuadros importantes, los pocos que quedan están aferrados a los cargos que durante años se han regalado y con una dirigencia que es cuestionada por los pocos que aún conservan su militancia, tal parece que el PRD morirá en el mismo lugar que algún día nació y que es Michoacán.
Ni modo ya los mordió la viborita feliz.
