La belleza del volcán entre la meseta purépecha
Por Fernando Salgado
El 21 de febrero de 1943, después de una serie de temblores y el temor de los comuneros de San Juan Parangaricutiro, nació el volcán Paricutín, el más joven de América.
Hoy en día los habitantes que atestiguaron el nacimiento del monumento natural han ido falleciendo, dejando el recuerdo de un día cubierto de cenizas.
A 76 años de su nacimiento, el volcán Paricutín se encuentra guardado entre la meseta purépecha; los turistas tienen que filtrarse entre el bosque hasta encontrar los primeros restos de lava.
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Con una altura de 424 metros de altura, el Paricutín despertó gran admiración al Dr. Atl, quien capturó su nacimiento hasta nueve años después, cuando cesó la actividad volcánica.
De manera sorprendente, la única estructura arquitectónica que sobrevivió fue la iglesia al Santo Cristo de los Milagros, el cual no sufrió ningún daño por la lava.
Y, si quieres vivir la experiencia completa, el Centro Turístico de Angahuan ofrece una serie de cabañas en medio de la sierra.
Así que, ¿cuándo visitarás esta belleza natural?
