Puebla no es Ayotzinapa
Dicen las malas lenguas que da tristeza y coraje pensar que para nuestros políticos solo existen ellos y no el pueblo cuando se trata de aplicar la justicia.
Hace unos días los mexicanos conocimos la tragedia de la muerte de la gobernadora de Puebla Martha Érika Alonso Hidalgo y de su esposo, el senador panista Rafael Moreno Valle y desde ese momento todos vimos que cuando se trata del accidente o muerte de algún político todas las instituciones trabajan para determinar causas del accidente o de su fallecimiento.
La pregunta que surge es ¿Por qué no se actuó de la misma manera que con los normalistas de Ayotzinapa?
Para el matrimonio de los panistas poblanos se actuó con velocidad para rastrear la nave, rescatar los cuerpos y ahora mismo se hacen las investigaciones para determinar las causas de la tragedia.
Qué diferencia con los estudiantes de la normal de Guerreo de quienes hasta el momento no se ha sabido nada.
Cuando se trata de un político de inmediato aparecen los mensajes en Redes Sociales y se hacen ceremonias lujosas y se realizan todo tipo actos para hablar de los logros de su trayectoria política.
Con el pueblo no pasa lo mismo. Con los gobernados son ellos mismos quienes gracias a la cooperación de todos es que se junta el dinero para la ceremonia luctuosa y con lo poco que sobra se compran flores o coronas.
Los mexicanos seguimos viendo a los políticos alejados hasta en este tipo de tragedias apartados del pueblo el caso Puebla es otro ejemplo para entender que para los ricos y poderosos la justicia si se aplica. Ni modo ya los mordió la víbora.
