Artesanos ceden al regateo por necesidad
Por: Leonardo Anguiano
Esta es la historia de Doña Natividad García Nolasco, quien es una artesana textil de la comunidad de Cuanajo, un pueblo reconocido por su trabajo con muebles y tejidos, y que durante toda su vida ha realizado trabajos manuales, para sacar adelante a su familia.
“Desde que tenía 7 años me enseñe y desde ahí he venido manteniéndome con este trabajo, principalmente en el hogar para comprar todo lo necesario para vivir”
Ella cuenta, que las fajas y tejidos que elabora a mano pueden tener diferentes costos dependiendo de la complejidad de los tejidos, sin embargo únicamente cierto sector del mercado, sabe valorar el trabajo ejecutado en ellos, aún cuando se le dedican cientos de horas a cada pieza.
“De lo más caro es lo hecho con tubo, tiene un precio de 1400 a 800, dependiendo del ancho y del dibujo que llevan y de lo más corrientes son unos hechos con Acrilan, que cuestan desde 150 a 80 pesos”
Por lo que asegura Natividad, que la práctica popular del regateo, afecta significativamente a los artesanos michoacanos, pero hay ocasiones en las que la necesidad de subsistir y de cubrir los gastos familiares, obligan a vender su trabajo, por mínimas cantidades.
“Sí claro que nos afecta, porque a veces tenemos mucha necesidad, y vamos y le decimos la personas o hasta a nuestros compañeros que nos compren una faja y nos dicen que nos la pagan en menos de lo que cuesta y si queremos, si no que le busquemos en otro lado y pues la necesidad nos obliga en ocasiones aceptar. A mi me gustaría que todos los artesanos ahí de Cuanajo pusiéramos un precio exacto por las cosas, porque en realidad nuestro trabajo es difícil y ahorita como estamos trabajando nos dicen que porqué lo damos tan caro, pero pues yo diría que la gente que nos dice así, no tiene conocimiento de nuestro trabajo”
Finalmente, asegura la experimentada artesana, que los trabajos que aprendió a elaborar a través de su abuela y que ahora ha enseñado a cada uno de sus hijos, son parte de la tradición y cultura de su pueblo, por lo que aunque cada generación tiene diferentes oportunidades y metas a conseguir, ella y su legado, seguirán difundiendo el bello arte de los textiles
